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¿Qué es la intolerancia alimentaria?

¿Qué es la intolerancia alimentaria?

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Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y cereales integrales, satisface las necesidades nutricionales de nuestro organismo. Para que nuestra salud marche sobre ruedas, es necesario matizar un poco más nuestra alimentación.

  Las siguientes afecciones pueden tener su origen en el consumo de determinados alimentos que nuestro organismo no tolera:

*Dolor de cabeza
*Dolor  de estómago.
*Diarrea.
*Sobrepeso.
*Fatiga crónica.
*Problemas de la piel.
*Inflamación de las articulaciones.

El desconocimiento de esta situación puede dar lugar a un daño paulatino de nuestra salud. De hecho, es una respuesta en ocasiones de tipo inmunológico, como una alergia, pero cuyos síntomas se manifiestan de forma más lenta y discreta aunque no por ello menos importante para la salud.


La intolerancia alimentaria afecta a cada persona de forma diferente: los alimentos que favorecen a una persona pueden ser perjudiciales para otra. Por ello, es necesario analizar cada caso mediante un estudio clínico personalizado.

Normalmente, las pruebas para detectar intolerancia alimentaria son prescritas por un endocrinólogo, nutricionista o dietista, y el deseo de perder peso es la primera motivación que lleva a realizarse este tipo de prueba.

  Sin embargo, la información que nos ofrecen estas pruebas es mucho más amplia y hay que tener en cuenta su posible repercusión sobre numerosos aspectos de nuestra salud.
¿Qué es la intolerancia alimentaria?
La prueba se basa en una sencilla extracción de sangre, que sirve para determinar cómo reaccionan los anticuerpos del paciente ante determinadas sustancias-proteínas-presentes en los alimentos. Posteriormente, una interpretación de los resultados llevada a cabo por profesionales , te ayuda a saber cuál es la dieta más adecuada para mantener tu salud en perfecto estado.

Diferencias entre alergia e intolerancia alimentaria

 Para comprender mejor la utilidad de la prueba  es importante matizar las diferencias que existen entre la alergia y algunos tipos de intolerancia alimentaria.

 Alergia a los alimentos lgE:
Patología en el que un componente del alimento desencadena una reacción inmediata con manifestaciones clínicas explícitas como, diarrea, urticaria….


Intolerancia alimentaria del tipo lgG:

Es más complicado de detectar y sus síntomas suelen ser moderados por lo que, es frecuente que no advirtamos la intolerancia y que volvamos a ingerir los alimentos que nos perjudican dando lugar a trastornos. Por ello, es tan importante realizar este tipo de pruebas.

Alimentación para alérgicos e intolerantes: 

  En España hay más de 3 millones de personas con este tipo de problemas. Para  llevar una vida normal a causa de las alergias e intolerancias alimentarias , el huevo y pescado son los principales causantes de alergia en niños.

Las intolerancias más comunes son a: la lactosa, gluten, huevo y pescado.

Estas personas necesitan productos especiales, que no son fáciles de encontrar, pero que son vitales para su dieta diaria.

No se debe confundir la alergia a los alimentos con la intolerancia a los alimentos. Las alergias provocan una respuesta del sistema inmune, activando la Inmunoglobulina E (IgE). En cambio, la intolerancia se debe en general a un déficit de enzimas que impiden la adecuada metabolización del nutriente.

 

Alergia a los alimentos.

  La alergia a alimentos es una respuesta exagerada del organismo ante un alimento (alérgeno), que por sí mismo es inofensivo para las personas no alérgicas.

  Las reacciones pueden ser leves (erupciones, urticaria, picor, lagrimeo, enrojecimiento ocular, irritación nasal, tos, asma, diarrea, vómitos), graves (dificultad respiratoria, hipotensión, opresión torácica, palpitaciones o mareo) o muy graves (choque anafiláctico: reacción de todo el organismo, con desvanecimiento, afectación cardiovascular y riesgo vital), habitualmente después de ingerir un determinado alimento.

  Todos los alimentos pueden producir alergia, pero la leche, el huevo y el pescado son los principales causantes de alergia en los niños y las hortalizas, las frutas y los frutos secos en los adultos.

Intolerancias.

 La intolerancia a los alimentos es la incapacidad de consumir ciertos alimentos o nutrientes sin sufrir efectos adversos sobre la salud.

 El ejemplo más común es la intolerancia a la lactosa, que es no sólo la insuficiencia de la enzima lactasa que impide la correcta absorción de la lactosa de la leche, sino también a las proteínas de la vaca.

 Esta intolerancia a la lactosa la padecen un gran número de bebés al consumir leche de vaca o leche materna de una madre que ha consumido leche o filetes de ternera.

 Una persona con intolerancia a la lactosa no debe consumir leche (ya sea entera o desnatada, en polvo, líquida o condensada), postres lácteos (flanes, quesos frescos con sabor de frutas, quesos, mousses…), quesos de todo tipo, requesón, quesos para untar, quesos en lonchas o en porciones, nata, crema pastelera, mantequilla y alimentos que la contengan.

 En el caso de los adultos, la leche de vaca puede ser sustituida con leches obtenidas de plantas y sus derivados: leche de soja, leche de almendras, leche de avena, leche de arroz, leche de cacahuete.

 

La alimentación del celíaco.

 Otras intolerancias comunes son al gluten, al huevo y al pescado. La intolerancia al gluten o enfermedad celíaca (EC) se estima que la padece un 1% de la población, que es más frecuente en mujeres que en hombres

 Alimentos que con seguridad contienen gluten: pan y harinas de trigo, centeno, cebada y avena; bollos, pastas italianas, pastas de sopa, galletas, bizcochos, magdalenas y pastelería en general; sémola de trigo; productos manufacturados en cuya composición entren cualquiera de harinas citadas; alimentos malteados; chocolates (excepto si existe declaración expresa del comerciante); infusiones y bebidas preparados con cereales: malta, cerveza, agua de cebada.

 La Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) distribuye unas listas entre sus socios con aquellos alimentos que se pueden consumir sin peligro alguno aun siendo manufacturados.

 La dieta sin gluten debe basarse, fundamentalmente, en alimentos naturales y frescos que no contienen gluten: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, legumbres y los cereales que no tienen gluten: maíz, arroz, mijo y sorgo, combinándolos entre sí de forma variada y equilibrada.

 

Inma Lama Martínez. Soluciones en Salud.

1 comentario
  1. andrea
    andrea Dice:

    Sobre este tema se desarrolla el libro de “Intolerancias a los Alimentos” por Analia A. Navarro de venta en Amazon, donde explica las diferentes pruebas que se pueden encontrar en el mercado, así como asociaciones en España a las que podemos acudir para que nos asesores y recetas de elaboración de leches vegetales y platos del día a día para cocinar sin lactosa, sin huevo, sin soja, etc Os recomiendo que lo leáis y saquéis vuestras propias conclusiones!

    Responder

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